¿Cuál es mi tipo de piel y cómo debo cuidarla?
¿Cuál es mi tipo de piel y cómo debo cuidarla?
Nuestro rostro es lo que más habla de nosotras y nuestra carta de presentación, de ahí la importancia que le damos al cuidado de ella. Sin embargo, antes de comprar productos o crear rutinas de belleza, debo conocer cuál es mi tipo de piel y como debo cuidarla. A continuación te explicamos.
¿Cuál es mi tipo de piel y cómo debo cuidarla?

1. Piel Mixta: Esta piel del rostro combina zonas grasosas y secas. Es probable que hayas oído hablar de la zona T de la cara, que hace referencia a la frente, nariz y mentón caracterizados por un exceso de brillo provocado por la sobre producción de grasa, a diferencia de las zonas de las mejillas, y los contornos de los labios y ojos, que muestran resequedad.

Cuidados: Es muy importante realizar una limpieza facial con un jabón que elimine el exceso de grasa sin retirar los aceites naturales de la piel. Se recomienda utilizar una vez por semana un exfoliante para eliminar las células muertas y quitar los puntos negros, blancos y el acné. Éste debe contener minerales como calcio, potasio, sodio y bromuro, que ayudan a estabilizar el PH de la piel aportándole la hidratación necesaria.

2. Piel seca: Aquí,las glándulas sebáceas no producen la grasa suficiente para mantener la elasticidad de la piel y por lo tanto, su humedad se pierde muy rápidamente, lo cual puede generar envejecimiento prematuro.

Puedes identificar que tu piel es seca si notas que es delicada a los cambios de temperatura, puede estar inflamada y/o enrojecida; constantemente la se ve muy opaca, e incluso al gesticular, las líneas de expresión tardan en desaparecer. Incluso, hay casos en los que la resequedad es tal, que puede que tu rostro absorba el maquillaje en muy poco tiempo.

Cuidados: Es necesario humedecer las pieles secas cada dos días mediante baños con una duración entre 5 minutos y ¼ de hora. También es recomendable aplicar 2 veces a la semana una mascarilla hecha con filamentos magnéticos, antioxidantes y minerales, la cual ayudará a recuperar los aceites naturales de la piel.

3. Piel grasa: Es muy común en la adolescencia. Se reconoce por un brillo excesivo, poros grandes y dilatados, y suele ser acompañado con acné. Lo bueno de esta piel es que, gracias a su tejido adiposo, tiene firmeza y tersura, lo cual la mantiene joven por más tiempo.

Cuidados: Para liberar la piel de grasa, evitar los puntos negros, espinillas y acné, es recomendable realizarse un peeling, dos veces por semana con un producto que contenga echinacea y gingseng, ya que éstos acaban con la bacteria causante del acné al ser analgésicos y antisépticos. También se debe implementar un régimen de belleza que consista en limpiar la piel dos veces al dÍa con un producto que equilibre el PH, humectarla a base de minerales como calcio, potasio, sodio, y eliminar las grasas en las comidas.

4. Piel normal: Es el tipo de piel más difícil de encontrar y, a su vez, la más difícil de mantener. Es una completamente sana. Es suave, firme, tersa y sus poros no están abiertos. Posee un brillo natural que no es grasoso.

Cuidados: Siempre se debe mantener una rutina de limpieza con productos ricos en colágeno marino que mantengan el PH de la piel y no eliminen los aceites naturales. En la hidratación debemos utilizar una crema humectante rica en minerales y vitaminas, complementándola con un protector solar.  Es recomendable utilizar un exfoliante facial una vez por semana para evitar el exceso de grasa. Por supuesto debe llevarse una dieta sana y procurar tomar abundante agua diariamente.

Ahora que sabes cual es tu tipo de piel y como debes cuidarla, puedes empezar a crear una rutina de belleza de día y noche para mantenerla siempre bella.

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