Cuando tu pareja ama el fútbol y tú no
Cuando tu pareja ama el fútbol y tú no
A veces en las relaciones no todo es miel sobre pétalos, y en ocasiones existen incompatibilidades, como el gusto u odio por el fútbol.

Cada vez más mujeres se están interesando en los deportes; tanto, que la misma llegada del Mundial de Fútbol emociona a más de una y están listas para apoyar a su selección o equipo favorito. Si alguien a quien también le guste el futbol, está con una pareja así, esta justa es desde ya un banquete que juntos podrán disfrutar.

¿Pero qué pasa cuando no hay compatibilidad en esto? Es decir, uno es hincha de este deporte y el otro simplemente no lo soporta ni en fotografía. Por supuesto que surgen algunas diferencias y negras nubes de tormenta amenazan el juego del amor cuando te enteras que tu pareja acaba de contratar en su sistema de TV todos los partidos de la Copa y te anuncia por el sonido local que se dispone a darse un atracón de goles sin precedentes. Por supuesto, si a ti no te gusta este deporte, buscarás evitar que llegue a su meta con toda clase de estratagemas que van desde tarjetas preventivas hasta una que otra “zancadilla emocional”. La cuestión es que cada uno no parece estar en disposición de ceder un metro de su cancha y la cosa se pone intensa.

No caigan en fuera de lugar en su relación, recuerden que juegan para el mismo equipo y la idea es llegar a las finales si no invictos, al menos con muy buenas posibilidades de salir ambos ganadores de este torneo. Así que antes de entrar a la cancha, algunas reglas básicas para no terminar perdiendo los estribos o expulsados de la relación.

Nada de juego brusco

La realidad es que la Copa está aquí y tampoco se trata de un tsunami. Es natural que al que le guste quiera estar atento y a quien no distante. En vez de buscar jalar la camiseta de tu pareja para impedir que avance, ofrece un gesto de madurez y buena voluntad dándole espacio para ver sus partidos favoritos. Por el otro lado, tampoco abuses dejando un desastre en la sala luego del partido o criticando a tu pareja porque no le gusta el futbol. El respeto aquí es fundamental.

Repetición instantánea

Tu selección jugó esta mañana, ¡estupendo! ¿Es necesario mirar luego por varios días todos los programas de análisis deportivo y traer además los comentarios en el auto? Dale espacio a tu pareja para ser escuchada y poder conversar juntos de otros temas. Dicen que demasiado de algo, siempre es demasiado y tú no quieres que acabe repudiando cada vez más al futbol. Y por favor evita hablar de un mal trabajo arbitral o una jugada dudosa si están cenando con un buen vino.

Levántate de la banca

No hay necesidad de quedarte en el banquillo “esperando tu turno”. Mientras tu pareja mira el encuentro, tú puedes buscar amistades que “padecen tu mismo mal”, ocuparte de algún pendiente o buscar un sitio tranquilo para tomar una buena taza de café en compañía de alguno de esos libros que no has tenido oportunidad de terminar. Recuerda que los sitios en donde no hay pantallas para ver el fútbol suelen estar poco concurridos a la hora de un partido importante.

Tiempo de reposición

Está bien, ya viste tu partido, entonces es importante preguntarte: ¿De dónde sacaste tiempo para hacerlo? ¿De tu trabajo, de tus amigos, de tu tiempo de ocio o de tu relación? Generalmente esperamos que la pareja sea muy “comprensiva” y no arriesgamos nada de lo demás. Busca la equidad y si restas tiempo de convivencia con tu pareja por este torneo, compénsalo de otra manera. Por ejemplo, cediendo un partido no tan interesante para salir juntos, ir al cine al día siguiente o darle a elegir alguna actividad que le guste compartir contigo.

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